Y si.. ¡sucedió! y Ona, nuestra compi, se casó. ¡Qué día! Una boda llena de alegría, ternura y mucha diversión. Todo envuelto por un paraje de ensueño y por montones de detalles creados con un gusto exquisito por ella misma. Y es que, como no podía ser de otra manera, Ona diseñó sus invitaciones de boda, toda la papelería y detalles a conjunto. De ahí, que surgiera la versión de la nueva colección “Alegría”

Ona y Xavi viven en un pueblito situado en el pie de la montaña en contacto directo con la naturaleza; es por ello que sus diseños partieron de preciosas ilustraciones en acuarela de mucha de la vegetación y flora silvestre de la zona donde residen: ginesta, olivos, mimosas… Estas composiciones de flores tan bonitas que hizo Ona en su papelería, después las supo trasladar a la perfección al resto de decoración en mesas, ceremonia, detalles… Ilusión inmensa por poder compartir un pedacito de lo que fue ese día con las preciosas imágenes que hico Marta Guillen

Invitación boda con flores de campoInvitacion boda flores silvestres

Ella estaba radiante con un vestido de Santos Costura compuesto por dos piezas: la parte superior, un tejido tipo malla en tono metalizado y la falta de tul con una caída mágica. Un recogido supernatural con coleta y tul y un precioso y sencillo ramo de hojas de olivo que transmitia un aire «silvestre» a  su look.

La ceremonia, la hicieron en la misma finca Mas Bon Vilar (dónde al anochecer se celebró el convite). En el exterior, debajo de un bucólico sauce, unas sillas, un escritorio de madera, una alfombra, y la atmósfera era perfecta.

El aperitivo se realizó en una gran terraza llamada la Era. Piano Bar amenizó la velada y la gente alucinaba con la decoración de cada puesto de comida. Y es que el equipo de 21de Marzo supo captar a la perfección la temática y el estilo silvestre y bucólico que Ona y Xavi querían. Para el seatting plan, prepararon un puesto de calcetines (Sí, sí! Calcetines.. en honor al oficio de Xavi) dónde cada invitado tenía que encontrar los suyos y así identificar el número de mesa.

Y llegó el colofón. La cena se realizó en medio de un prado verde precioso, bajo una carpa de bombillas, mesas alargadas decoradas de nuevo con las plantas amarillas, lilas y verdes iguales a las que Ona ilustró en sus invitaciones y papelería… copas de colores a conjunto, la minuta y el detalle recuerdo que servía para aguantar el marcasitios de cada invitado. Todo en consonancia y con el mismo hilo argumental. Precioso.

Y como era de esperar, en este escenario mágico que envolvía a todos los invitados, la alegría venía sola. Entregas a futuros novios, bengalas, música, bailoteo y mucha mucha diversión.

¡Que sigáis siendo tan felices Ona y Xavi! y que nosotras podamos seguir viéndolo y disfrutando junto a vosotros 😉

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